LA MELANCOLÍA INFANTIL

Siempre ten en cuenta que en la naturaleza de la melancolía, es muy importante poder protegerte. Cualquier individuo que sufre de melancolía debe ser capaz de proteger su espacio cuando baja, cuando está triste.

Lo más perjudicial para un individuo cuando está triste es que alguien se le acerque y le diga, «¿Qué pasa?» Uno pensaría que es muy dulce y agradable, preocupado, bien intencionado, cariñoso, amigable. Todo eso, no es verdad.

Verás, el momento en que le dices a alguien que está melancólico, «¿Qué pasa?» es el momento en que inventa una razón. Y en el momento en que inventa una razón, se identifica con ella y su melancolía se convierte instantáneamente en depresión.

Esta es una de las cosas más comunes en la crianza de niños melancólicos o niños emocionales, que sus padres se sienten muy incómodos con su hijo emocional deprimido o su hijo melancólico triste. No sólo los padres se sienten incómodos con esto, sino que, dependiendo del diseño, pueden verse profundamente afectados por ello.

La melancolía, la tristeza vivida con doble intensidad de fuerza por el padre, o la depresión emocional amplificada por el padre, y, por supuesto, el padre está bajo presión para eliminarla.
Así que quieren hacer feliz al niño para no ser ellos mismos infelices porque han caído en el condicionamiento de su hijo. Y luego hacen que su hijo invente razones, y cuando sus razones y respuestas no son lo suficientemente buenas, contratan a un terapeuta para inventar las razones, y al psicólogo para inventar las razones, y sigue y sigue y no hay nada malo en el niño.

En ese momento sí lo hay. No hay duda de eso. Bienvenido a la era del Prozac. La realidad es que en el momento en que les preguntas es el momento en que les dices algo muy básico. Les dices que estás enfermo. Tienes un problema porque eres infeliz y vamos a arreglarlo, te guste o no, porque hay algo malo en ti.

Todos los individuos conocen la hipocresía de una vida feliz. No existe tal cosa. Existe la vida. Que sea feliz o no, buena o no, correcta o no, no es realmente el punto. Eso es todo Maia. Es sólo la vida. Así que protege a tus hijos que son emocionales y protege a tus hijos que son individuales y protégelos no siendo tan malditamente sensible a su incomodidad.

Déjenlos vivir su incomodidad y anÍmenlos a ver que ustedes reconocen que no hay nada malo en ello. «Oh, estás triste hoy. Sí, ¿y qué? ¿Por qué no vas a hacer algo creativo. Será bueno para ti». No conviertas eso en, «Oh, estás triste hoy, déjame hacerte feliz».
La conciencia hace maravillas para la educación de los niños. Hace maravillas. No sólo eso, le quita todo el peso de la culpa a los padres. No tienes que sentirte mal porque tu bebé no sonría todo el tiempo. No pasa nada.

-Ra Uru Hu

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